Significado de la
Resurrección
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Primera
y Principal VERDAD DE NUESTRA FE
Los apóstoles de Jesús comenzaron su predicación anunciando este
hecho indiscutible: Jesús de Nazaret, quien fue clavado en una cruz
y sepultado RESUCITÓ. Todo su mensaje giró en torno de esta noticia;
hoy la Iglesia también centra todo su trabajo apostólico en JESÚS
RESUCITADO. A partir de esta VERDAD, se realiza la evangelización,
hace dos mil años y hasta nuestros días.
La resurrección de Jesús es el hecho más importante de toda la Historia
de la Salvación. Es un asunto fundante -en él esta fundada nuestra
fe- y fundamental -sin Resurrección sería absurda, y no tendría
razón de ser nuestra fe-. Si Cristo no hubiera resucitado, la Iglesia
no podría anunciar ninguna Buena Noticia de salvación para nadie.
San Pablo lo afirma claramente: "Si Cristo no fue resucitado,
nuestra predicación ya no contiene nada ni queda nada de lo que
creen ustedes…. Y… ustedes no pueden esperar nada de su fe…. Pero
no, Cristo resucitó de entre los muertos…" (1Co 15, 14; 17;
20). La Resurrección de Jesús es una VERDAD, a la que de ninguna
manera debemos renunciar si nos llamamos cristianos.
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Pruebas
de la Resurrección.
La máxima obra
de Dios, la Resurrección de su Hijo, no tuvo testigos. Sin embargo
sí se puede comprobar; hay "evidencias":
El sepulcro vacío.- Los cuatro evangelistas lo mencionan.
Lo reconocen incluso los soldados, los sacerdotes y las autoridades
romanas. Aunque no es una prueba directa, es un signo especial,
es el primer paso para el reconocimiento de la Resurrección. Juan
dice: "vió y creyó (20,8).
Las apariciones del Resucitado.- En ellas se basa el argumento
definitivo para afirmar la Resurrección. NO FUERON VISIONES subjetivas,
sino HECHOS OBJETIVOS, HISTÓRICOS. Se describen (en los últimos
capítulos de los evangelios), como presencia real y hasta carnal
de Jesús; come, camina, deja que lo toquen, platica con ellos. Son
una base sólida de la fe en la Resurrección.
El testimonio de los que creemos.- Aunque no hubo testigos
de la resurrección, sí los hay del Resucitado. Quienes lo vieron
comenzaron a decir que el "Crucificado estaba vivo" y así es como
surge la Iglesia. Nuestra fe procede de los primeros que creyeron
y continuamos hoy transmitiendo esa misma fe en Jesús de Nazaret
que murió por nosotros, y que RESUCITÓ como primicia de lo que será
nuestra propia resurrección. ¡desde hace dos mil años, hombres
y mujeres han dado testimonio de la fe en la Resurrección y así
seguirá ocurriendo hasta el fin de los tiempos! .
¿Qué
se entiende por Resurrección de Jesús?.
La Resurrección de Jesús es un HECHO REAL, HISTÓRICO -como todo
lo que dicen los Evangelios sobre Jesús de Nazaret- y META HISTÓRICO,
-vá más allá, pues anticipa nuestra propia resurrección-. Cuando
pienses en esta VERDAD DE FE, toma en cuenta estas cuatro afirmaciones:
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La
resurrección de Jesús no es una vuelta a su vida anterior, para
volver a morir de nuevo. Jesús entra en la vida definitiva de
Dios; es "exaltado" por Dios (Hch 2,23); es una vida diferente
a la nuestra. (Rm 6, 9-10)
-
Jesús
resucitado no es una "alma inmortal", ni un fantasma. Es un
hombre completo, con cuerpo, vivo, concreto, que ha sido liberado
de la muerte, del dolor, de las limitaciones materiales, con
todo lo que constituye su personalidad.
-
Dios
interviene, no para volver a unir el cuerpo y el alma de Jesús,
sino que ocurre un nuevo prodigio, una intervención creadora
de Dios. El Padre actúa con su fuerza creadora y poderosa, levantando
al muerto Jesús a la vida definitiva y plena.
-
No
se trata de que Jesús resucitó "en la fe" de sus discípulos,
o "en su recuerdo". Es algo que aconteció verdaderamente en
el muerto Jesús y no en la mente o en la imaginación. Jesús
realmente ha sido liberado de la muerte y ha alcanzado la vida
definitiva de Dios.
Significado
de la Resurrección
Con la Resurrección de Jesús, Dios afirma
cosas muy importantes:
-
Dios
estaba de parte de Jesús, le da la razón en todo lo que hizo
y dijo y se la quita a quienes estaban en su contra.
-
Rehabilita
su causa y su persona: Jesús es su Hijo, el Cristo, el Mesías
esperado.
-
Dice
a la Iglesia naciente que su misión está fundada no solamente
en el hecho histórico, sino en la experiencia pascual, en el
encuentro de cada cristiano con Jesús Resucitado.
-
Es
la anticipación de la meta de la historia; hace surgir una fuerza
dinámica e invita a un programa de vida para cada hombre.
-
Hay
un nuevo horizonte para la vida y nuevo sentido para la muerte.
La vida es un camino que se puede andar con esperanza, pues
la muerte no es el fin del hombre, sino el medio para volver
a su destino final: Dios Padre.
El
encuentro del hombre con el Resucitado
En los evangelios se describen varios
"encuentros" de Jesús Resucitado con varios de sus discípulos; hay
cosas en común en estas experiencias:
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Jesús
se "deja ver", para que salgan de su incredulidad y de su desconcierto.
-
El
encuentro afecta a la totalidad de sus personas: transforma
el miedo en celo por el evangelio; la ignorancia por sabiduría;
la debilidad por fortaleza; la tristeza por alegría. (Gal 1,23)
-
Les
descubre los enigmas de la fe: "se les abren los ojos" "ven
y creen".
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Los
encuentros siempre conducen a una llamada a la evangelización
"vayan y digan" (Mt 28, 18-20; Mc 16,15; Lc 24,28; Jn 20,21).
-
Comprenden
que deben vivir su vida cotidiana con otro sentido y otra profundidad,
el encuentro con el Resucitado es una experiencia prolongada
en la vida. (2Cor 4,10).
Se
buscan testigos del Resucitado
Jesús
dijo a Tomas: "Tu crees porque has visto.
Felices los que creen sin haber visto" (Jn 20, 29)
Estas
palabras de Jesús: "Felices los que creen sin haber visto",
se refieren a nosotros, a los cristianos de hoy que seguimos encontrando
a Cristo Resucitado, aunque "no lo veamos" con los ojos del cuerpo,
los efectos que se producen son exactamente los mismos: somos "felices",
porque tenemos la certeza de que creemos en algo real; porque tenemos
una esperanza diferente a quienes no creen; porque vamos por la
vida luchando por hacer realidad el sueño de Jesús: vivir el Reino
de Dios entre los hombres.
Piensa,
a quién le debes tu fe: ¿a tus padres?, ¿a un sacerdote?,
¿a un catequista?, ¿a algún amigo?. La fe es un don de Dios que
recibimos en el bautismo, pero también es consecuencia del testimonio
de alguien que ya se encontró con Jesús Resucitado. Quizá tú has
sido la causa de la fe de alguna persona. ¡felicidades!, esa es
la tarea de todos los cristianos.
Pero….
si tu eres alguien que siente que su fe no es firme, es probablemente
porque no has hallado a alguien que te de testimonio de su encuentro
con Jesús Resucitado, ¿o no lo has querido ver? ¡no te desanimes!.
Vale la pena que busques entre las personas que conoces; busca a
alguien que ya lo haya encontrado, desde luego tienes que entrar
en el "ambiente" donde están estas personas: es gente común, pero
se distingue en que vive los valores cristianos: la verdad, la justicia,
el amor y la paz; seguramente están entre tus compañeros de trabajo
o de escuela; quizá entre tus vecinos; ven a Misa los domingos,
o acércate a algún grupo parroquial; puedes encontrar aquí a esos
testigos de la Resurrección que viven inmersos en el mundo transmitiendo
el amor de Jesús de Nazaret.
Cada
vez que veas a alguien que vive esos valores del Reino de Dios,
es porque es un Testigo del Resucitado; obsérvalo, pregúntale
por qué cree y por qué vive de tal manera. Con toda seguridad su
testimonio de contagiará y tú también serás un testigo más, ayudando
a Jesús a transformar al mundo.
¡FELICES
PASCUAS DE RESURRECCIÓN! |
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